jueves, septiembre 07, 2006

Daniel Viglietti - Mario Benedetti

Por detrás de mi voz -escucha, escucha- otra voz canta. Viene de atrás, de lejos; viene de sepultadas bocas y canta. Dicen que no están muertos -escúchalos, escucha- mientras se alza la voz que los recuerda y canta. Escucha, escucha otra voz canta. Están en algún sitio / concertados desconcertados / sordos buscándose / buscándonos bloqueados por los signos y las dudas contemplando las verjas de las plazas los timbres de las puertas / las viejas azoteas ordenando sus sueños sus olvidos quizá convalecientes de su muerte privada nadie les ha explicado con certeza si ya se fueron o si no si son pancartas o temblores sobrevivientes o responsos ven pasar árboles y pájaros e ignoran a qué sombra pertenecen Dicen que ahora viven en tu mirada. (Sostenlos con tus ojos, con tus palabras; sostenlos con tu vida, que no se pierdan, que no se caigan). Escucha, escucha, otra voz canta. cuando empezaron a desaparecer hace tres cinco siete ceremonias a desaparecer como sin sangre como sin rostro y sin motivo vieron por la ventana de su ausencia lo que quedaba atrás / ese andamiaje de abrazos cielo y humo No son sólo memoria, son vida abierta, continua y ancha; son camino que empieza. Cantan conmigo, conmigo cantan. Cantan conmigo, conmigo cantan. cuando empezaron a desaparecer como el oasis en los espejismos a desaparecer sin últimas palabras tenían en sus manos los trocitos de cosas que querían están en algún sitio / nube o tumba están en algún sitio / estoy seguro allá en el sur del alma es posible que hayan extraviado la brújula y hoy vaguen preguntando preguntando dónde carajo queda el buen amor porque vienen del odio Dicen que no están muertos -escúchalos, escucha- mientras se alza la voz que los recuerda y canta. Cantan conmigo, conmigo cantan. No son sólo memoria, son vida abierta, son camino que empieza y que nos llama. Cantan conmigo, conmigo cantan; cantan conmigo, conmigo cantan, cantan conmigo, conmigo cantan.